Holofernes la tranquiliza: nunca ha hecho daño a nadie dispuesto a servir a Nabucodonosor. Judit confirma las palabras de Aquior: su pueblo no puede ser vencido si no peca. Pero ahora, dice, pasan hambre y han decidido comer su ganado y las primicias y diezmos reservados a los sacerdotes de Jerusalén, y cuando lo hagan serán entregados en sus manos. Ella saldrá cada noche a orar y le avisará cuando hayan pecado; entonces lo guiará por Judea hasta Jerusalén, donde los conducirá «como a ovejas que no tienen pastor». Encantado, Holofernes promete que el Dios de ella será su Dios.

Judit 11 - Resumen
Resumen
Leer el resumen de Judit Capítulo 11
Original
Personajes de este capítulo
Lugares de este capítulo

Nínive
Ver en el mapaCapital desde donde reina Nabucodonosor y desde donde envía a Holofernes a conquistar el occidente

Jerusalén
Ver en el mapaCiudad cuyo templo protege la resistencia de Betulia, donde el pueblo da gracias y Judit consagra el botín

Dothán
Ver en el mapaDotaim, cerca de Betulia, donde el ejército asirio despliega su campamento para sitiar la ciudad
Posición en el libro
La campaña de NabucodonosorCapítulos 1-3
Betulia sitiadaCapítulos 4-7
El reproche y la oración de JuditCapítulos 8-9
En el campamento enemigoCapítulos 10-12
Judit, engalanada, se gana la confianza de Holofernes con un discurso de doble sentido, guarda sus leyes alimentarias y su oración, y es invitada a su banquete.
La noche de la liberaciónCapítulos 13
La derrota de los asiriosCapítulos 14-15
El cántico de Judit y sus últimos añosCapítulos 16




