Mientras la ciudad santa vive en paz bajo el piadoso sumo sacerdote Onías, Simón, guardián del templo, se enfrenta a él y le dice a Apolonio que el tesoro de Jerusalén guarda riquezas incalculables. El rey Seleuco envía a su canciller Heliodoro a confiscarlas. Onías explica que el dinero son depósitos de viudas y huérfanos, y toda la ciudad ora: los sacerdotes postrados con sus vestiduras, las mujeres ceñidas de saco por las calles. Cuando Heliodoro está ante el tesoro, un jinete temible lo golpea con las patas delanteras de su caballo y dos jóvenes lo azotan hasta que cae. Salvado gracias al sacrificio de Onías, dice al rey que el mismo Dios protege aquel lugar.

2 Macabeos 3 - Resumen
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Personajes de este capítulo

Profeta recordado por haber escondido el tabernáculo y el arca, que aparece en el sueño de Judas orando por el pueblo y entregándole una espada de oro

Dirigente que, en la carta inicial, reaviva el fuego escondido del altar y funda una biblioteca de los libros sagrados

Héroe del libro, que purifica el Templo, ora por los caídos y vence a Nicanor tras su sueño con Jeremías

Rey que saquea el Templo y persigue a los fieles, y después muere de una plaga tras su huida de Persépolis

Hijo menor de Jacob

Hijo de Tobit
Lugares de este capítulo

Ciudad santa en el centro de la historia: saqueada por Antíoco, liberada por Judas y lugar donde se cuelga la cabeza de Nicanor

Santuario defendido contra Heliodoro, profanado y consagrado a Zeus, purificado el veinticinco de Quisleu y después amenazado por Nicanor

Tierra de los judíos a quienes se dirigen las cartas iniciales y escenario de las campañas de Antíoco

Capital seléucida, cerca de la cual Onías es asesinado en Dafne, y adonde huye Nicanor tras su primera derrota

Tierra donde los sacerdotes escondieron el fuego del altar en el exilio, y de donde Antíoco vuelve humillado antes de su muerte
Posición en el libro
Enviado a confiscar los depósitos de las viudas y los huérfanos, Heliodoro es derribado por un jinete celestial y salvado gracias a la oración del sumo sacerdote Onías.

